Durante su visita a la región en julio de 2007, el Primer Ministro Stephen Harper declaró que las Américas son y seguirán siendo una de las prioridades de la política exterior de Canadá. Frente a los problemas económicos mundiales actuales y futuros, el compromiso de Canadá en la región es más importante que nunca.
El compromiso de Canadá en las Américas se centra en tres objetivos interrelacionados y que se refuerzan mutuamente: gobernabilidad democrática, prosperidad y seguridad. Para producir resultados concretos, Canadá está manteniendo un enfoque integrado y sostenido respaldado por un compromiso fuerte en todo el gobierno federal. Este compromiso se destaca aún más por el reciente nombramiento de un Ministro de Estado de Asuntos Exteriores con responsabilidad especial para las Américas. La clave del éxito de nuestros esfuerzos será la colaboración con los socios de la región y de Canadá, incluyendo las provincias, empresas, universidades y organizaciones no gubernamentales activas en las Américas.

Objetivo: fortalecer las instituciones, prácticas y principios democráticos que brindan libertad, derechos humanos y el Estado de derecho.
A través de la Carta Democrática Interamericana de 2001, las Américas han contraído un compromiso regional con la democracia. No obstante, la pobreza y las crecientes disparidades socioeconómicas constriñen el progreso hacia la democracia, en particular durante períodos de dificultades económicas.
Canadá está trabajando hacia una gobernabilidad democrática mejor y más representativa a través de su compromiso contraído hace mucho tiempo en las organizaciones multilaterales regionales, en particular la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la Cumbre de las Américas. El enfoque de Canadá en esta área incluye el fomento de instituciones públicas responsables y el Estado de derecho y la promoción de los derechos humanos. Por ejemplo, Canadá ha estado apoyando la creación de oficinas nacionales de defensoría del pueblo independientes en Perú y Bolivia para fortalecer la capacidad de estos estados y así promover y proteger los derechos humanos. En Colombia, Canadá está promoviendo los derechos humanos a través de oportunidades en escuelas para niños y jóvenes que corren peligro de ser reclutados por los grupos armados.
Objetivo: crear economías dinámicas y crecientes y promover la inversión responsable y mercados abiertos que creen nuevas oportunidades y empleos.
Hasta el reciente deterioro de la situación financiera mundial, las Américas habían tenido varios años de continuo crecimiento económico. Canadá está predicando con el ejemplo, no sólo resistiéndose al proteccionismo tras el deterioro de la situación económica, sino fomentando la liberalización del comercio acompañada de reglamentos y programas sociales responsables. En esta región de oportunidades económicas dinámicas, Canadá está estableciendo sólidos tratados de libre comercio (TLC) bilaterales y regionales, convenios de doble tributación, acuerdos de protección de inversión extranjera, instituciones financieras y bancarias más fuertes y una agenda de ayuda al desarrollo sostenido. El aumento del comercio en la región también puede tener un impacto positivo en las cuestiones de reformas democráticas y de seguridad. En 2008 Canadá firmó tratados de libre comercio con Perú y Colombia, que incluyen acuerdos paralelos sobre trabajo y normas ambientales que ayudarán a distribuir los ingresos generados en las comunidades locales. Asimismo Canadá está ayudando a aumentar los ingresos de la población rural pobre de Honduras centrándose en una mayor productividad y diversidad agrícolas, y una mejor gestión de las tierras, el agua y los bosques. La cooperación en materia de ciencia y tecnología de Canadá con Brasil y Chile está también fomentando la prosperidad económica de la región. Mientras los vínculos económicos continúan creciendo y expandiéndose, Canadá está ampliando su presencia en las Américas. En 2009, abrirá otras dos oficinas comerciales en Brasil, en Porto Alegre y en Recife.
Objetivo: mejorar la estabilidad y seguridad regionales abordando las amenazas de las drogas, el crimen organizado, las pandemias y los desastres naturales.
Las amenazas contra la seguridad en la región, como por ejemplo el crimen organizado, los desastres naturales y las pandemias, transcienden las fronteras y no pueden resolverse sin la colaboración regional. El impacto del deterioro de la situación económica también pone en peligro el aumento de los riesgos en materia de seguridad en los meses y años venideros. El trabajo de Canadá en Haití destaca nuestro trabajo multifacético para mejorar la seguridad en las Américas. El apoyo abarca desde las vacunaciones y la educación hasta la capacitación de inspectores y comisarios de la Policía Nacional Haitiana y la gestión fronteriza. Canadá también está invirtiendo considerablemente en iniciativas preventivas relacionadas con la salud en la región. Como ejemplo, la Agencia de Salud Pública de Canadá (ASPC) está apoyando a la Comunidad del Caribe (CARICOM) para crear la Agencia de Salud Pública Pancaribeña (ASPCAR), que integrará las instituciones de salud regionales existentes en una agencia de salud integrada, única y autoadministrada que pueda afrontar de mejor manera las pandemias.