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Transcripción del testimonio de Isbel - “Nunca imaginé que hubiera tanta gente saliendo del país”

El páramo es sumamente frío.

Cuando íbamos a comenzar a caminar, la gente me decía: “Ponles tres monitos. Ponles gorrito porque hace mucho frio y se han muerto niños.”

Y uno con mucho miedo porque… El temor porque uno no está acostumbrado.

Yo no me imaginé que hubiera tanta gente saliendo del país. Y ver que tus hijos dejan de jugar, dejan de colorear, dejan de... por pensar en: “Mami se acabó la harina, Mami se acabó el arroz, Mami viene la caja.”

Mis hijos pasaban un día completo, 24 horas completas, sin comer. Para mí, para una madre, no es fácil.

Tengo mi niño Jeremías y lo tuve hospitalizado por desnutrición. Él me pesaba 7 kilos con tres años. El niño se me iba a morir.

Si la situación en mi país se mejorará, yo quisiera poder volver a mi casa, a mi país. Y estar allí con mis hijos, que ellos estudien, que ellos vivan la vida, la infancia que yo tuve, una infancia tranquila.

Grabaciones de testimonios por cortesía de ACNUR, R4V, RET y OIM.

Transcripción del testimonio de Marta - “Lo hago con mucho cariño, con convicción”

Una noche que vi la gente al frente, en el puentecito que hay en frente de mi casa, con un techo.

Estaba lloviendo, mucho frio. Vi algunas personas y se me ocurrió abrir la caseta donde guardamos el carro. Metimos algunos plásticos, algunas colchonetas, y unas cobijas y metimos esta gente en este lugar.

En mi casa, desapareció la sala, el comedor. En la cocina, había muchísima gente.

Y eso es casi todos los días que tengo que ocupar cualquier espacio en mi casa para no dejar a una mujer o a un niño a la fuera, en la calle, a la intemperie.

Nosotros no hemos tenido un día de descanso. Vamos de diciembre a diciembre.

Lo que más me impulsa es de ver que son niños muy vulnerables, niños muy pequeñitos, mujeres que recién han dado la luz, mujeres que traen niños prematuros, enfermos, niñas con niños. Y que nadie le dé una mano, que nadie le dé un alimento. O sea, para mí, eso es inaudito porque mucha gente tiene como hacerlo y no lo hacen.

Y no lo hago como un sacrificio, de verdad que lo hago con mucho cariño,  con convicción y no sé si algún día ya no están, creo que me iré a sentir un poco sola.

Grabaciones de testimonios por cortesía de ACNUR, R4V, RET y OIM.

Transcripción del testimonio de Fabiana - “Porque es solo lo que yo no quiero, poner mi gente en riesgo. Por eso fue que la saque de allá”

No es fácil decirles a tu mamá y tu papá que te vas. Ellos están preocupados por nosotros. Acá retomando mensajes como uno puedo. Uno siempre dice: “Estamos bien. Estamos bien.” pues, para no decirles… generarles más estrés a ellos.

No es fácil.  Además que, yo nunca pensé salir de mi país. Nunca.

Yo tengo 10 días viajando. Hemos comido pura galletas, pancito, galletas, pan. Si tú te trazaste una meta y un objetivo tienes que terminarlo. Claro, sin poner en riesgo a nadie, especialmente a mi hija. Eso es lo que yo no quiero, poner a mi hija en riesgo, por eso fue que la saque de allá.

Grabaciones de testimonios por cortesía de ACNUR, R4V, RET y OIM.

Transcripción del testimonio de Jose - “En el momento de reír, nos reímos.”

Digamos que por eso fue que decidí emigrar de Venezuela. Ya la situación nos cubrió tanto que de verdad no hubo opción.

Cogí San Gil por las ofertas de trabajo del café que están abiertas actualmente. Y bueno, de ahí veré hasta donde llegaré.

Cuando decidí venirme acá, agarré un bus de Venezuela hasta San Antonio. Ahí, logro cruzar y bueno de ahí empieza, como quien dice, la jornada caminata.

En mi caso, nunca había salido de casa. Nunca he dejado mi familia. Y tomar la decisión de la noche a la mañana, no es fácil.

Y digamos que un paso, quieres caer, y en otro paso, la familia es el bastón que te lleva.

No es fácil. No es fácil cuando dicen un migrante de afuera al que lo está viviendo.

La relación con los compañeros de caminata, digamos que... gracias a dios, nos hemos apoyado mutualmente. En el momento de reír, nos hemos reído. En el momento de llorar, nos hemos parado a llorar. En el momento de apoyar, hemos estado ahí. Digamos que somos un grupo de hermanos.

Si uno para, paramos todos, y llegamos hasta el momento en donde si se enferma uno, nos enfermamos todos.

Más que acompañamiento, digamos que es especie de familia.

Y bueno, gracias a estos puntos, a ustedes… nos han ayudado demasiado. Creo que si no hubieran estado estos puntos donde están, si no nos hubieran prestado la mano, no hubiéramos llegado aquí. No hubiéramos podido llegar.

Grabaciones de testimonios por cortesía de ACNUR, R4V, RET y OIM.

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